Adverbios de negación


Los adverbios de negación (o adverbios negativos), como podemos inferirlo, son aquellos que niegan un verbo. Es decir, al colocarlos junto a un verbo modifican su significado para expresar que determinada acción verbal no se realiza. En este sentido, se diferencian de los adverbios de afirmación (o afirmativos) que al modificar a un verbo lo afirman.

Por ejemplo:

  • No quisiera escuchar una vez más sus mentiras”: el adverbio no modifica al verbo quisiera y niega la acción: el sujeto (yo) no quiere realizar la acción de escuchar.

¿Cuáles son los adverbios de negación?

Los adverbios de negación en español son los siguientes:

  • No: “Había un letrero que decía: no se puede pasar”, “La paquetería no entregó el paquete el día convenido”, “Su madre siempre le decía que no jugara con la comida”.
  • Nunca: “Nos dijeron que nunca entráramos por esa puerta”, “Nunca es tarde para cumplir tus sueños”.
  • Tampoco: “Tampoco pudimos aplicar la promoción de meses sin intereses”, “Tus amigos tampoco están en la lista de invitados”, “Cuando llegamos tampoco entendimos la dinámica”
  • Jamás: “Jamás juzgues a un libro por su portada”, “Las autoridades jamás acudieron al llamado de la ciudadanía”.

Oraciones negativas

Los adverbios de negación pueden negar cualquier verbo dentro de un enunciado sin alterar el sentido completo de la oración. Sin embargo, cuando un adverbio niega al verbo principal de la oración, esto es, al núcleo del predicado, se forma una oración negativa.

En este caso sí se altera el sentido principal de la oración, ya que se construye la oración en un sentido negativo (el sujeto no realiza determinada acción).

  • Ejemplo 1. “El dentista no practica endodoncias”. El adverbio de negación no niega al núcleo del predicado (practica) por lo que se forma una oración negativa: el sujeto (el dentista) no realiza la acción (practicar endodoncias)
  • Ejemplo 2. “Mi amigo Dani jamás falta a las fiestas”. El adverbio de negación jamás niega al núcleo del predicado (falta) y así se forma una oración negativa: el sujeto (mi amigo Dani) no realiza la acción (faltar)

80 Oraciones con adverbios de negación:

A continuación, tenemos varios ejemplos de oraciones en los que se emplean adverbios negativos. En cada ejemplo se resalta el adverbio y se explica su uso:                                                        

  1. Llegamos tarde y no alcanzamos a ver el inicio de la película. (El adv. niega al verbo alcanzamos)
  2. Nosotros nunca supimos por qué se molestó Ricardo con nosotros. (El adv. niega al verbo supimos)
  3. En mi casa tampoco ha llegado todavía el agua. (El adv. niega al verbo ha llegado)
  4. Jamás te esforzaste lo suficiente en hacer bien el trabajo que te correspondía. (El adv. niega al verbo esforzaste)
  5. Este humanista siempre decía que los hombres no nacieron para ser esclavos. (El adv. niega al verbo nacieron)
  6. En el siguiente semáforo tampoco encontramos una gasolinera. (El adv. niega al verbo encontramos)
  7. Cuentan que ellos jamás pudieron estar juntos y declarar su amor al mundo. (El adv. niega al verbo pudieron)
  8. Mi mamá siempre le dice a mi hermanito que no juegue con la comida. (El adv. niega al verbo juegue)
  9. Nunca dudes del amor que yo siento por ti. (El adv. niega al verbo dudes)
  10. Mis amigos dijeron que el viernes tampoco podrían reunirse. (El adv. niega al verbo podrían)
  11. La crítica internacional no juzgó nada bien a esta película estadounidense. (El adv. niega al verbo juzgó)
  12. Para ellos jamás había habido una segunda oportunidad. (El adv. niega al verbo había habido)
  13. Este tipo de animales no sobrevivirían en cautiverio. (El adv. niega al verbo sobrevivirían)
  14. A mí tampoco me gusta la comida con muchos condimentos. (El adv. niega al verbo gusta)
  15. En este restaurante nunca te traen la comida en menos de veinticinco minutos. (El adv. niega al verbo traen)
  16. No traíamos suficiente cambio para pagar el pasaje de regreso al hotel. (El adv. niega al verbo traíamos)
  17. El maestro tampoco ha dejado tarea para mañana. (El adv. niega al verbo ha dejado)
  18. Este doctor jamás atiende sin previa cita. (El adv. niega al verbo atiende)
  19. No gasten su tiempo y energía en cosas que no valen la pena. (El adv. niega al verbo gasten)
  20. Nosotros tampoco juzgamos a las personas hasta no conocerlas bien. (El adv. niega al verbo juzgamos)
  21. Jamás habría imaginado que la película terminaría de este modo. (El adv. niega al verbo habría imaginado)
  22. El chico no tenía dinero para pagar pero sí podía ayudar con su trabajo honesto. (El adv. niega al verbo tenía)
  23. Un árbol sin cuidados nunca dará buenos frutos. (El adv. niega al verbo dará)
  24. La semana pasada tampoco hizo mucho calor por las tardes. (El adv. niega al verbo hizo)
  25. No encontraba el juego de llaves que tenía de duplicado para el coche. (El adv. niega al verbo encontraba)
  26. Jamás terminaba las series de televisión porque se terminaba aburriendo de que las historias fuesen tan largas. (El adv. niega al verbo terminaba)
  27. Casi nunca viajaba, por lo tanto no imaginaba cómo podrían ser otras culturas. (El adv. niega al verbo imaginaba)
  28. En la otra tienda a la que fuimos tampoco aceptaban pago con tarjeta. (El adv. niega al verbo aceptaban)
  29. Nosotros nunca pagamos tarde las tarjetas para no tener que pagar impuestos. (El adv. niega al verbo pagamos)
  30. Cuando era chica no conocía la playa; fue hasta los treinta que la vio por primera vez. (El adv. niega al verbo conocía)
  31. En este gimnasio tampoco cobran inscripción a los nuevos usuarios. (El adv. niega al verbo cobran)
  32. Jamás llegaba a ninguna casa sin algún aperitivo o bebida como agradecimiento por la invitación. (El adv. niega al verbo llegaba)
  33. Las cosas no vendrán a ti si tú no sales también a buscarlas. (El adv. niega al verbo vendrán)
  34. Hoy tampoco vendían cena. (El adv. niega al verbo vendían)
  35. Mi padre jamás cena mas que una rebanada de pan con media taza de café negro. (El adv. niega al verbo cena)
  36. La máquina que compramos no hacía casi nada de ruido. (El adv. niega al verbo hacía)
  37. Discutíamos porque nunca tiraba de la cadena del inodoro luego de ir al baño. (El adv. niega al verbo tiraba)
  38. Al mediodía tampoco alcanzamos a tomarnos algún refrigerio. (El adv. niega al verbo alcanzamos)
  39. Este video no fue grabado con animales reales sino hechos digitalmente. (El adv. niega al verbo fue grabado)
  40. Jamás nos alcanzarás si sigues caminando a ese lento paso. (El adv. niega al verbo alcanzarás)
  41. Eso de la cocina y de hornear postres no se le daba nada bien. (El adv. niega al verbo daba)
  42. En la hemeroteca tampoco había encontrado respuestas a las preguntas que se estaba formulando. (El adv. niega al verbo había encontrado)
  43. Ella nunca gastaba más dinero del que sabía que podía generar durante el mes. (El adv. niega al verbo gastaba)
  44. No discutas con las personas que saben más que tú y que tienen más experiencia. (El adv. niega al verbo discutas)
  45. Pedí una cita para el viernes pero tampoco había ninguna disponible. (El adv. niega al verbo había)
  46. Jamás escucharon las advertencias que habían hecho los ambientalistas. (El adv. niega al verbo escucharon)
  47. La próxima semana no habrá clase de baile debido a la vacaciones de semana santa. (El adv. niega al verbo habrá)
  48. A mi pareja tampoco le gusta mucho bailar. (El adv. niega al verbo gusta)
  49. Tus ojos jamás se vieron tan hermosos como se ven esta noche. (El adv. niega al verbo se vieron)
  50. No saldría de su casa sin primero pedirle permiso a sus padres. (El adv. niega al verbo saldría)
  51. Que las apariencias nunca te engañen y sepas discernir la verdad de la mentira. (El adv. niega al verbo engañen)
  52. Las canciones de banda tampoco le gustan mucho. (El adv. niega al verbo gustan)
  53. Por las mañanas no se siente muy productivo, sino más bien por las noches. (El adv. niega al verbo siente)
  54. Mi madre me enseñó a que jamás renuncie por nada ni nadie a mis sueños. (El adv. niega al verbo renuncie)
  55. La vida no espera a que cambies, todo sigue avanzando de la misma forma. (El adv. niega al verbo espera)
  56. Ellos tampoco cumplieron la promesa que nos habían hecho. (El adv. niega al verbo cumplieron)
  57. El corazón nunca me había latido tan rápido como el día en que me enamoré de verdad. (El adv. niega al verbo había latido)
  58. No presumas lo que no tienes. (Los adverbios niegan a presumas y tienes respectivamente)
  59. Hoy tampoco tuve oportunidad de hacer cuentas con el socio. (El adv. niega al verbo tuve)
  60. Jamás ha llegado tarde a ninguna cita de trabajo, de amistad o de amor. (El adv. niega al verbo ha llegado)
  61. Los miedosos nunca quieren arriesgar nada y prefieren quedarse en su zona de comodidad. (El adv. niega al verbo quieren)
  62. Yo tampoco apostaría por un negocio de tan bajo rendimiento. (El adv. niega al verbo apostaría)
  63. El color de la impresión no cambia el precio. (El adv. niega al verbo cambia)
  64. Estos animales salvajes jamás se habían dejado fotografiar antes. (El adv. niega al verbo se habían dejado)
  65. No tomen esta agua porque está muy sucia. (El adv. niega al verbo tomen)
  66. Yo tampoco me enfermo con facilidad, sino que siempre estoy muy sano. (El adv. niega al verbo me enfermo)
  67. El dinero que dijeron que nos pagarían como compensación nunca llegó. (El adv. niega al verbo llegó)
  68. No tengas miedo de alzar la voz y de decir las injusticias que viviste. (El adv. niega al verbo tengas)
  69. En este local tampoco había un baño disponible. (El adv. niega al verbo había)
  70. No pienses con el corazón sino con la razón, la experiencia y la sabiduría. (El adv. niega al verbo pienses)

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